La artritis psoriásica (APs) y la artritis reumatoide (AR) son dos artritis inflamatorias crónicas que pueden parecerse en sus manifestaciones articulares iniciales, pero que tienen diferencias importantes en el patrón de afección, los marcadores serológicos y, especialmente, las asociaciones extraarticulares. Distinguirlas correctamente es clave porque algunos tratamientos funcionan mejor para una que para la otra.
¿Qué es la artritis psoriásica?
La artritis psoriásica es una enfermedad inflamatoria que ocurre en personas con psoriasis (una enfermedad inmunomediada de la piel) o en sus familiares. Forma parte del grupo de las espondiloartritis, junto con la espondilitis anquilosante. Hasta 30% de los pacientes con psoriasis desarrollan artritis psoriásica, generalmente entre los 30 y 50 años. En la mayoría de casos las lesiones cutáneas preceden a la artritis por años, pero hasta 15% presenta artritis primero.
¿Qué es la artritis reumatoide?
La artritis reumatoide es la artritis inflamatoria más común. Es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca la membrana sinovial de las articulaciones de forma simétrica. Afecta principalmente pequeñas articulaciones de manos, muñecas y pies, y puede tener manifestaciones extraarticulares como nódulos reumatoides, afección pulmonar o vasculitis.
Diferencias en el patrón articular
El patrón de articulaciones afectadas es una de las claves diagnósticas:
- AR: simétrica; afecta metacarpofalángicas e interfalángicas proximales; respeta interfalángicas distales
- APs: asimétrica; puede afectar interfalángicas distales (a diferencia de AR); patrones variables (oligoarticular, poliarticular, axial, mutilante)
- AR: rara vez compromete columna excepto cervical (atlantoaxoidea) en casos avanzados
- APs: puede comprometer columna y articulaciones sacroilíacas (forma axial similar a espondilitis)
- Dactilitis ("dedo en salchicha"): muy característica de APs, ausente en AR
- Entesitis (inflamación de inserción de tendones): típica de APs, especialmente del talón de Aquiles y fascia plantar
Manifestaciones extraarticulares
Es donde las diferencias se hacen más claras:
- APs: psoriasis cutánea (placas eritematosas con escamas plateadas), cambios ungueales (pits, onicólisis, hiperqueratosis subungueal), uveítis anterior, enfermedad inflamatoria intestinal
- AR: nódulos reumatoides subcutáneos, queratoconjuntivitis seca, enfermedad pulmonar intersticial, vasculitis reumatoide, síndrome de Felty, mayor riesgo cardiovascular
- Las uñas afectadas son una pista diagnóstica importante: pits ungueales (depresiones puntiformes) en APs
Diferencias serológicas
Los marcadores serológicos ayudan a distinguir ambas enfermedades:
- AR: factor reumatoide positivo en 70–80%, anti-CCP positivo en 60–70% (alta especificidad)
- APs: generalmente seronegativa; factor reumatoide y anti-CCP típicamente negativos. Si están positivos, sugieren AR concomitante
- HLA-B27: presente en formas axiales de APs (hasta 50%), ausente en AR
- PCR y VSG: pueden elevarse en ambas; menos consistentemente elevados en APs que en AR
Diagnóstico
La APs se diagnostica con los criterios CASPAR 2006, que requieren artritis inflamatoria establecida más al menos 3 puntos derivados de: psoriasis presente o antecedente personal/familiar, distrofia ungueal, factor reumatoide negativo, dactilitis actual o previa, y formación ósea yuxtaarticular en radiografía. La AR sigue los criterios ACR/EULAR 2010 basados en número de articulaciones, serología, marcadores inflamatorios y duración.
Diferencias en el tratamiento
Aunque comparten medicamentos, hay diferencias importantes en eficacia:
- Metotrexato: efectivo en ambas, primera línea en AR; útil en APs especialmente con afección cutánea
- Anti-TNF (adalimumab, etanercept, infliximab): efectivos en ambas
- Anti-IL17 (secukinumab, ixekizumab): muy efectivos en APs, menos en AR
- Anti-IL12/23 (ustekinumab) y anti-IL23 (guselkumab): específicos para APs por su efecto en psoriasis
- Inhibidores JAK (tofacitinib, upadacitinib): aprobados para ambas
- Anti-IL6 (tocilizumab) y rituximab: aprobados para AR pero no para APs
- Apremilast: específico para APs por su mecanismo dirigido a la inflamación psoriásica
¿Cuándo consultar al reumatólogo?
La consulta especializada es prioritaria para distinguir ambas enfermedades ante: psoriasis cutánea conocida con dolor o inflamación articular, dactilitis (dedo en salchicha), dolor lumbar inflamatorio en un paciente con psoriasis, artritis asimétrica con afección de interfalángicas distales, pits ungueales con dolor articular, o cualquier artritis inflamatoria persistente. El diagnóstico correcto guía la elección del medicamento más eficaz para tu caso específico.
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